El primer paseo del bebé

Muchos padres que acaban de tener un bebé creen que hay que esperar al menos 1 mes para sacar a su recién nacido a pasear, pero lo cierto es que no es necesario esperar (a no ser que el bebé no esté bien de salud y el pediatra te haya indicado lo contrario).

A los recién nacidos les encanta salir a pasear y sentir el movimiento mientras van en el cochecito o en el portabebés. Y a los padres también les vendrá de maravilla salir un poco para despejarse, “presumir” de bebé por la calle y volver a estar en contacto con el mundo exterior.

El paseo y el clima

Adoptar la costumbre de pasear con el bebé a diario es algo muy beneficioso y recomendable, siempre que el tiempo lo permita. Ya sea verano o invierno, es importante cubrir su cabecita y llevar una manta por si fuera a refrescar más tarde. Evita que el sol le de directamente.

Si sales a pasear en verano es mejor hacerlo muy temprano (de 8 a 9 de la mañana), o ya por la tarde a partir de las 7. En invierno lo ideal es salir de paseo cuando hay más sol, a partir de las 11 de la mañana y hasta las 5 de la tarde. Lo ideal, sin importar qué época del año sea, es evitar salir si llueve, nieva o si hace demasiado frío, demasiado calor, o demasiado viento.

En qué debe consistir el paseo

Pasear con el bebé consistirá en dar una vuelva por donde vivimos, por el parque o una avenida. Un sitio tranquilo que tenga poco tráfico y poca contaminación. Hay que evitar entrar en sitios donde haya mucha gente y mucho ruido, para que el bebé no se ponga nervioso o se asuste.

Si fueras a visitar a algún amigo o familiar, hay que asegurarse de que no habrá nadie enfermo para evitar que el bebé se contagie. Si vais a salir en coche, es imprescindible que el bebé vaya bien sentado en una silla de auto homologada y colocada en el asiento trasero del coche, en sentido contrario a la marcha del vehículo.

Beneficios del paseo

El paseo estimula los sentidos del bebé. La luz del sol fortalece su sistema inmunológico y favorece el crecimiento, ya que ayuda a sintetizar la vitamina D. La luz natural también favorece el cierre de las fontanelas del bebé. Respirar aire fresco y limpio ayuda a que su organismo se oxigene mucho mejor, lo cual le abrirá el apetito y mejorará la calidad de su sueño.

Para la madre también es beneficioso salir a pasear con su bebé, ya que podrá cambiar de entorno, relajarse y salir un poco de la rutina.